kRISHNAMURTI

Jus, espero te guste.

Por qué Krishnamurti, despues de buscar muchos autores que me dejaran satisfecha llegué a él, no pondré su Biografia acá porque esa es rapidamente accequible a través de la red, pero si expondré parte, una milesima parte de su pensamiento. Este hombre nos desnuda, nos aparta de toda creencia, escuela o docma, nos enseña a pensar por nosotros mismos, a liberarnos. Si nos detenemos y leemos con calma y silencio interior podremos ver en sus planteamientos claridad, lógica, aceptación. Tal vez no concordemos en todo, pero sí en lo medular.

Hablemos del pensamiento:

Si durante el día está usted alerta, si está atento a todo el movimiento del pensar, a lo que usted dice, a sus gestos -cómo se sienta, cómo camina, cómo habla- si está atento a sus respuestas, entonces todas las cosas ocultas salen a la luz muy fácilmente. En ese estado de atención lúcida, despierta, todo es puesto al descubierto.La mayoría de nosotros está inatenta. Darse cuenta de esa inatención, es atención.

La meditación no es una fragmentación de la vida; no consiste en retirarse a un monasterio o encerrarse en una habitación sentándose quietamente por diez minutos o una hora en un intento de concentrarse para aprender a meditar, mientras que por el resto del tiempo uno continúa siendo un feísimo y desagradable ser humano.

Para percibir la verdad, uno debe poseer una mente muy aguda, clara y precisa -no una mente astuta, torturada, sino una mente capaz de mirar sin distorsión alguna, una mente inocente y vulnerable. Tampoco puede percibir la verdad una mente llena de conocimientos; sólo puede hacerlo una mente que posee completa capacidad de aprender. Y también es necesario que la mente y el cuerpo sean altamente sensibles -con un cuerpo torpe, pesado, cargado de vino y comida, no se puede tratar de meditar. Por lo tanto, la mente debe estar muy despierta, sensible e inteligente.

Las necesidades básicas para descubrir aquello que está mas allá de la medida del pensamiento, para descubrir algo que el pensamiento no ha producido son tres: 1) se debe producir un estado de altísima sensibilidad e inteligencia en la mente; 2) ésta debe ser capaz de percibir con lógica y orden; 3) finalmente, la mente debe estar disciplinada en alto grado.

Una mente que ve las cosas con total claridad, sin distorsión alguna, sin prejuicios personales, ha comprendido el desorden y está libre de él; una mente así es virtuosa, ordenada. Sólo una mente muy ordenada puede ser sensible, inteligente.

Es preciso estar atento al desorden que hay dentro de uno mismo, atento a las contradicciones, a las luchas dualísticas, a los deseos opuestos, atento a las actividades ideológicas y a su irrealidad. Uno ha de observar “lo que es” sin condenar, sin juzgar, sin evaluar en absoluto.

La mayor parte del tiempo está uno inatento. Si usted sabe que está inatento, y presta atención en el momento de advertir la inatención, entonces ya está atento.

La percepción alerta, la comprensión, es un estado de la mente de completo silencio, silencio en el cual no existe opinión, juicio ni evaluación alguna. Es realmente un escuchar desde el silencio. Y es sólo entonces que comprendemos algo en lo cual no está en absoluto envuelto el pensamiento. Esa atención, ese silencio, es un estado de meditación.

Comprender el ahora es un inmenso problema de la meditación -ello es meditación. Comprender el pasado totalmente, ver dónde radica su importancia, ver la naturaleza del tiempo, todo eso forma parte de la meditación.

En la meditación existe una gran belleza. Es una cosa extraordinaria. La meditación, no “cómo meditar”.

La meditación es la comprensión de uno mismo y, por lo tanto, significa echar los cimientos del orden -que es virtud- en el cual existe esa cualidad de disciplina que no es represión ni imitación ni control. Una mente así, se halla, entonces, en un estado de meditación.

Meditar implica ver muy claramente, y no es posible ver claramente ni estar por completo involucrado en lo que uno ve, cuando hay un espacio entre el observador y la cosa observada. Cuando no hay pensamiento, cuando no hay información sobre el objeto, cuando no hay agrado ni desagrado sino tan sólo atención completa, entonces el espacio desaparece y, por lo tanto, está uno en relación completa con esa flor, con ese pájaro que vuela, con la nube o con ese rostro.

Es sólo la mente inatenta que ha conocido lo que es estar atenta, la que dice: “¿Puedo estar atenta todo el tiempo?” A lo que uno debe estar atento, pues, es a la inatención. Estar alerta a la inatención, no a cómo mantener la atención. Cuando la mente se da cuenta de la inatención, ya está atenta -no hay que hacer nada más.

La meditación es algo que requiere una formidable base de rectitud, virtud y orden. No se trata de algún estado místico o visionario inducido por el pensamiento, sino de algo que adviene natural y fácilmente cuando uno ha establecido las bases de una recta conducta. Sin tales bases, la meditación se vuelve meramente un escape, una fantasía. De modo que uno ha de asentar esas bases; en realidad, esta misma manera de asentar las bases, es la meditación.

Los meditadores profesionales nos dicen que es necesario ejercer el control. Cuando prestamos atención a la mente, vemos que el pensamiento vaga sin rumbo, por lo que tiramos de él hacia atrás tratando de sujetarlo; entonces el pensamiento vuelve a descarriarse y nosotros volvemos a sujetarlo, Y de ese modo el juego continúa interminablemente. Y si podemos llegar a controlar la mente de manera tan completa que ya no divague en absoluto, entonces -se dice- habremos alcanzado el más extraordinario de los estados. Pero en realidad, es todo lo contrario: no habremos alcanzado absolutamente nada. El control implica resistencia. La concentración es una forma de resistencia que consiste en reducir el pensamiento a un punto en particular. Y cuando la mente se adiestra para concentrarse por completo en una sola cosa, pierde su elasticidad, su sensibilidad, y se vuelve incapaz de captar el campo total de la vida.

El principio de la meditación es el conocimiento de uno mismo, y esto significa darse cuenta de todo movimiento del pensar y del sentir, conocer todas las capas de la conciencia, no sólo las superficiales sino las ocultas, las actividades profundas. Para ello, la mente consciente debe estar serena, calma, a fin de recibir la proyección del inconsciente. La mente superficial sólo puede lograr tranquilidad, paz y serenidad, comprendiendo sus propias actividades, observándolas, dándose cuenta de ellas; cuando la mente se da plena cuenta de todas sus actividades, mediante esa comprensión se queda en silencio espontáneamente; entonces el inconsciente puede proyectarse y aflorar. Cuando la totalidad de la conciencia se ha liberado, sólo entonces está en condiciones de recibir lo eterno.

Entre dos pensamientos hay un periodo de silencio que no está relacionado con el proceso del pensamiento. Si observas, verás que ese período de silencio, ese intervalo, no es de tiempo, y el descubrimiento de ese intervalo, la total experimentación del mismo, te libera del condicionamiento.

La meditación no es un medio para algo. Descubrir en todos los momentos de la vida cotidiana qué es verdadero y qué es falso, es meditación. La meditación no es algo por cuyo medio escapáis. Algo en lo que conseguís visiones y toda clase de grandes emociones. Mas el vigilar todos los momentos del día, ver cómo opera vuestro pensamiento, ver funcionar el mecanismo de la defensa, ver los temores, las ambiciones, las codicias y envidias, vigilar todo esto, indagarlo todo el tiempo, eso es meditación, o parte de la meditación. No tenéis que acudir a nadie para que os diga qué es meditación o para que os dé un método. Lo puedo descubrir muy sencillamente vigilándome. No me lo tiene que decir otro; lo sé. Queremos llegar muy lejos sin dar el primer paso. Y hallaréis que si dais el primer paso, ese es el último. No hay otro paso.

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10 Responses to “kRISHNAMURTI”

  1. Efectivamente resulta interesante la interiorización que realizas de la lectura de este autor.

    En lo referido a la atención es verdad que en ocasiones nuestros sentidos se dispersan de las realidades que habitamos por ello lo mejor es aprender a realizar una canalización de ellos para cumplir con lo propuesto por Ricoeur en su teoría de la Interpretación: Debemos ir por el mundo con los sentidos abiertos y con una activa actitud de sospecha.

    Buen comentario el de tu blog.

  2. He leído con gran atención todo lo que expresas acá sobre Krishnamurti y su pensamiento filosófico. Nunca tuve la ocasión de acceder a su obra, pero lo haré lo antes posible.

    Un abrazo, querida Patricia.

  3. Acertaste Patricia, me gustó mucho.

    En la mente se dan procesos conscientes e inconscientes.Yo creo que mente y conciencia son una misma cosa.Las capacidades mentales: razón, percepción, memoria,imaginación y voluntad son las que nos permiten llegar a comprender
    Es grande lo que Krishnamurti nos dice, si no lo he entendido mal.
    Debemos apartarnos de creencias y dogmas.Tenemos que mantener siempre nuestra capacidad de aprender.Lo más importante de todo, lo fundamental es el conocimiento de uno mismo.Meditar es por tanto comprenderse uno mismo, abarcarnos, justificarnos, penetrar en nosotros.La verdad y el conocimiento están en nuestro interior.Conócete a ti mismo.

    Mucho podría escribirse sobre todo lo que comentas.Primero debemos acudir a las fuentes. leer a Krishnamurti.
    Gracias por la inspiración.

  4. Jiddu Krishnamurti y ¿Cuál es tu reacción?.
    ¿Cuál es tu reacción?

    Cuando observas a esas pobres mujeres que llevan una pesada carga al mercado, o miras cómo los niños de la aldea juegan en el barro sin tener casi ninguna otra cosa con que jugar, esos niños que no recibirán la educación que ustedes reciben, que no tienen una casa digna donde vivir, ni limpieza, ni ropa suficiente, ni comida adecuada, cuando observas todo eso, ¿cuál es tu reacción? Es muy importante que descubras por ti mismo cuál es tu reacción. Te diré cuál fue la mía.

    Esos niños carecen de un lugar apropiado donde dormir; el padre y la madre están ocupados durante todo el día, sin tener nunca un periodo de vacaciones; los niños no conocen jamás lo que es ser amados, cuidados; los padres nunca se sientan con ellos y les cuentan historias acerca de la belleza de la Tierra y de los cielos. Y ¿qué clase de sociedad es la que han producido estas circunstancias? Una sociedad en la que hay personas inmensamente ricas que tienen todo lo que anhelan en la Tierra, y donde al mismo tiempo hay chicos y chicas que no tienen nada. ¿Qué clase de sociedad es ésta y cómo se ha originado? Ustedes podrán hacer revoluciones, romper el patrón de esta sociedad, pero en la ruptura misma de ese patrón ha nacido uno nuevo, que es otra vez la misma cosa en una forma distinta: los comisarios políticos con sus casas especiales en el campo, los privilegios, los uniformes, y así sucesivamente. Esto ha ocurrido después de todas las revoluciones, la francesa, la rusa, la china. Y ¿es posible crear una sociedad en la que no existan toda esta corrupción y esta desdicha? Podrá crearse sólo cuando tú y yo, como individuos, rompamos con lo colectivo, cuando estemos libres de ambición y sepamos qué significa amar. Ésa fue, en un destello, toda mi reacción.
    26 DE NOVIEMBRE PDE

    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  5. Minerva, muy atinado tu comentario y reflexión. No he leído nada de Rencoer, pero lo haré. Ahora no estoy muy de acuerdo en lo que planteas “Debemos ir por el mundo con los sentidos abiertos y con una activa actitud de sospecha.”, lo de los sentidos abiertos me parece bien, con actitud de sospecha?, ahí me detengo y pienso…, como he de estar libre de mi mismo si ni siquiera puede estar libre del entorno?. Un abrazo para ti.

    Querido Luis, con lo poco que te “percibo”, creo te gustarà mucho, Krishnamurti es ideal para persona que no profesan ninguna creencia o religión con “fanátismo”, ocupo ese tèrmino que no me deja del todo satisfecha pero lo que quiero decir que es un hombre que te hace reflexionar, no crees por fé o porque la religiòn x o z te lo imponga.

    Guzman, no entendí si ese comentario es una idea tuya o lo copiaste de alguna parte, esto por la firma de “Noviembre”, pero en fin, considero importante y hago mía tu reflexión, si te fijas un poco en este blog hay muchos “pataleos” de dolor sobre la pobreza, el abandono y la indolencia…, pero también y con la misma fuerza siento que si no cambiamos interiormente, si no guardamos esa fuerza para canalizarnos, comprendernos y comprender el por què de todo no hacemos mucho màs que “patalear”. Esperemos que màs gente comprenda la vida misma en su propia vida.

    Jus, cumplidos sus deseos y me alegro mucho que te haya gustado este autor, en la medida que interiorizas en los diferentes temas los vas siguiendo con màs facilidad. Voy a leerte, Un abrazo.

    🙂

  6. ¡Hola amiga querida! ¡Uuuufff! He tenido unos días que no te puedes imaginar…. Y hace varios que quería dejarte un comentario en esta entrada. Ahora puedo al menos intentar robarme unos minutos….

    Tengo un amigo muy querido que es seguidor de Krishnamurti y pese a sus recomendaciones constantes, nunca había podido leer más de una página… Creo que tu entrada tiene bastante más. En fin, ya veo por dónde va. Estoy de acuerdo en principio, o como tú dices en “lo medular”. Sin embargo, el problema que yo veo es el siguiente:

    Desde que el hombre es hombre está buscando una respuesta, una lucecita en la oscuridad, algo que le muestre un camino de salida de esta trampa en que estamos, o al menos que le de esperanza de que tal camino podría existir…. Sin embargo, ¿cuántos lo han logrado? ¿Cuántos han conseguido llegar, cuántos siquiera se han aproximado? Se cuentan con los dedos de las manos… ¿Y qué pasa con los demás? ¿Cuántos miles de vidas más se supone que pasen en la oscuridad sobre sí mismos y sobre la vida? ¿Cuántas personas piensas tú, Patricia, cuántas de las miles y miles que leyendo a Castaneda e intuyendo que al menos parte de la verdad se encontraba en sus enseñanzas, lograron “Ver” como Don Juan plantea el “ver”? ¿Cuántas?

    Yo pienso que ninguna escuela, maestro o método que considere que la verdad, la iluminación, la comprensión, la libertad, etc. está destinada solamente a algunos escasísimos elegidos (personas que tienen capacidades más allá de lo común para comprender, para “meditar” o para avanzar de algún modo hacia la libertad espiritual) vale la pena, por una sencilla razón: Alcanzar el Nirvana –o su equivalente– nosotros solos no es sino otra ilusión… Si nuestros hijos, compañeros de trabajo, gobernantes y amigos siguen sumidos en la demencia que caracteriza a nuestra especie en el presente, nuestro “Nirvana” personal durará lo que una cucaracha en un gallinero… No me creas, pregúntale a los monjes budistas tibetanos o birmanos.

  7. Milla querida, tocas temas que son largos de explicar, sobre todo porque explicar nuestras propias creencias ya es como escalar una montaña. Cómo explicar lo que interiormente buscamos con tanto ahínco, lo que nuestra alma, que es única, busca con tanto ahínco, difícil verdad?. No estamos hablando de explicar una ecuación que se puede comprobar, si no algo que no es tangible, que no tiene forma. Pero bueno. Krishnamurti no es fácil de leer, hay que tener algo de camino y mucho silencio para lograr entender su profundidad.
    Primero tendríamos que definir que es lo que “todos buscan”, yo busco por ejemplo partí preguntándome el por qué fui creada, con que objetivo. Tal vez “xx” busca comprender si existe Dios, y tal vez, otro señor busca saber si existen otras vidas o morimos y nos vamos todos al edén a esperar el juicio final. En base a lo que cada uno busca es por donde caminamos, luego señalas, ¿Cuántos han logrado llegar?, creo que nunca se llega, al menos no mientras estemos vivos y en esta tierra, creo que se acaba el “juego” cuando llegamos, por lo tanto nadie podrá decirte que llego. ¿Cuántos se han aproximado? Pues creo que muchos, por distintos caminos vamos acercándonos. Hombres nobles, sabios, pacíficos, están más cercas que los tantos que estamos simplemente caminando sin hacer mucho, por ej creo que Ghandi, madre Teresa, el mismo Krishnamurti, el papa Juan Pablo II, eso por nombrar a los más conocidos, no sé, en scientology deben haber muchos también, se distinguen porque te entregan algo que nadie más te pueden entregar, quietud, paz, silencio interior, profundidad.
    Luego preguntas que pasa con los demás?, pues cada uno es dueño de su propio camino, cada uno debe tener su hora de “despertar”, de tomar consciencia que la vida es más que (no quiero ser ruda) dormir, comer, tener sexo, ganar dinero, disfrutar, sufrir, ser madre, padre, amar, morir; llega un momento en la vida sin lugar a duda tu lo tuviste, de preguntarse, de tomar consciencia que hay más, que somos más que todo lo que nombré y ahí comienzas. Pero eso es intransferible. me imagino que a ti también te ocurrió, cuando descubriste scientogy quisiste traspasar tu creencia a todos los que amabas porque era, para ti, una verdad, como no querer dar a los que amamos aquello que sabemos positivamente es el camino correcto…, pero no resultó, simplemente porque no era su momento. Uno entiende eso con el tiempo, comprende cada alma tiene su momento para buscar, para comprender y para preguntarse, para sacrificar si es necesario, lo que sea por encontrar las respuestas que te permitirán respirar con mayor facilidad.
    Se que me entiendes muy bien y no quiero aburrirte con mis charlas, pero lo que quiero decir es que las enseñanzas de Krishanmurti o cualquier enseñanza seria, no empieza, ni terminar, no deja gente en el camino, “esa enseñanza” es solo parte, parte de un largo camino que se hace mientras se vive esta y las muchas vidas que se te regalan para ese cometido.
    Leí con atención tu articulo del Tibet y ello reafirma mi creencia. Ellos están andando su camino, que es PARTE del camino, no es EL camino. La senda pacifica, la lucha a través de la meditación y el silencio por conseguir ese estado de nirvana, en fin. Para terminar, solo decir que a mí, K. me ayudó y ayuda a aquietarme, a salirme de los momentos y ver las cosas desde un punto fuera de la emoción y del deseo, fuera de los apegos que tanto nos atan. Me parece un hombre profundo, inteligente y que no profesa ninguna religión, no es maestro de ninguna doctrina, ya con eso, para mi es bueno. Y él o sus ideas son sólo parte de este largo camino por el que estamos transitando, tu y yo, él y todos los seres humanos y quizás de que mundos.
    Un abrazo y siempre es enriquecedor conversar contigo.

    http://clearsantodomingo.wordpress.com/ dejo el enlace a tu interesante página para los que quieran saber más de scientology. 🙂

  8. Patricia, antes que nada muchísimas gracias por el tiempo que le dedicas a mi comentario. Sé lo que puede tomar escribir algo de esa longitud, por más rápido que tecleemos, así que lo aprecio, especialmente porque sé que, sobre todo últimamente, el tiempo no te sobra.

    Por lo poco que he leído, pienso que “K” como tú lo llamas está más que cerca, no “tibio tibio”, sino “caliente caliente” como el juego aquél…. ¿la gallinita ciega? Pienso que él Sabe, así con mayúsculas.

    Sobre el “todos buscan”, no sé, pienso que en apariencia tienes razón en lo que escribes, cada quién parece perseguir metas tan diferentes…. sin embargo de alguna forma “intuyo” que en el fondo fondo somos como tú misma dices “tan iguales” a pesar de nuestras diferencias y lo que a uno le apacigua y “le da silencio” es más o menos lo mismo que el otro también busca… al menos en el fondo. Mi idea, sin embargo, no es traspasar una creencia, mucho menos un camino.

    Mi idea es que –aunque como tú dices cada quién tiene su camino y es responsable de sí mismo– no podemos “evolucionar”, “salvarnos”, “liberarnos” (o como quieras llamarle a lo que buscamos) SOLOS. No sólo porque quienes caminan a nuestro lado pueden llegar a ser una especie de lastre en ocasiones para esa “libertad”, sino especialmente porque igual que de nosotros, de nuestras familias, de nuestro planeta, incluso de nuestras sociedades, somos responsables de nuestros semejantes, como especie… de toda la humanidad. Lo de Pilatos fue una payasada. Cualquiera puede pretender o fingir que se lava las manos, pero no se puede en realidad. Y esto no lo “intuyo”, lo con certeza.

    Y por eso hemos tenido seres como Gandhi…. Y pienso que con uno no bastó, pero tal vez unos cuantos cientos de Gandhis viviendo al mismo tiempo entre nosotros, sea todo lo que necesitemos como raza para despegar hacia las estrellas, de manera tanto literal como figurada.

    Un beso para ti.

  9. Milla querida, perdona mi demora en responder pero estaba fuera de Santiago. Siempre es grato conversar contigo. Entiendo perfectamente lo que dices, entiendo tu punto de vista, no lo comparto del todo pero lo respeto. ME cuesta pensar que el ser humano no puede deshandar su camino solo, que necesita de otros, creo que por un trecho ha de ser así pero luego debe seguir con sus propios descubrimientos, comprendiendo sus propias verdades. Las religiones se han encargado por tanto tiempo de pensar por nosotros, que de pronto me revelo contra esa quietud del ser humano. Pero como te digo acepto y respeto todas las creencias, se que la scientologia es distinto a cualquier religión, enseña a pensar al ser humano, a reflexionar por sí mismo y eso ya es un avance al cualquier otra cosa.
    y Siii te imaginas a muchos Ghandis… otro gallo cantaría jje je.

    Un abrazo para ti.

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