Archive for ‘Mi Poesía’

noviembre 11, 2013

TERTULIA LITERARIA – PATRICIA GÓMEZ, MARCO AURELIO RODRIGUEZ

Comparto con ustedes invitación a tertulia literaria a realizarse este miércoles 13 a las 19:00 horas.  Hablaremos de todo un poco y más…

 

tertulia Miercoles 13

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febrero 20, 2012

Entre el cielo y la tierra

Entre el cielo y la tierra

Me miro al espejo como si fuera yo una tumba, me miro con respeto, con recelo, como si fuera ella muerta y yo viva, la que mira viva.

Miro la larga vida que se arranca de esa vida, la que fue por tantas veces, la que será por mil más. Me miro y te miro, un sueño de silencios. Abarcas mi totalidad, la inocencia, el tropel de  pensamientos profundos que nadan por mis océanos, mis cuevas de montaña insospechada. Todo.

En cada recoveco donde entierro mis sueños, esos que no fueron vividos, no por alma, ni por cuerpo alguno más que por el mío, infinito y procaz.

noviembre 15, 2011

Entre el cielo y la tierra, Patricia Gómez

Entre el cielo y la tierra

Como una mariposa gris me voy descamando,
tenues y transparentes pieles caen en dolorosa letanía
hasta ser parte de la tierra misma.
Miro y me miran como me voy transformando,
con un doloroso olor dulzón y una ausencia ácida.

En un suspiro del tiempo, dejo de sentir y me vuelvo nada,
una nada que comprende una claridad que ciega y ensordece.
Y sin embargo cada día estoy más ciega, más ciega de mundo.

octubre 1, 2011

NO SÉ SI ES MÁS

PATRICIA GÓMEZ

No sé si es más
el rumor de la noche
que se enjuga el llanto
en el halito divino del amado,
o el gorjeo del ave
cuando muere su canto
al quebrarse la mañana.

No sé si es más,
el ronco crepitar del mar,
que al estrellarse violento con las rocas,
se yergue con su garra embravecida
y repta hambrienta por la oscura noche,
hasta alcanzar la boca de la luna,
y en singular abrazo se une a ella enamorado.

No, ¡no sé!
Tal vez es Dios hablándome en susurros,
pero siento una fuerza ajena a este mundo,
que me impele a crear la morada de mi cuerpo
en el cuenco divino de una mano.

¿O es tal vez, el sonido de mi tacto
cuando rasga en premura la agonía
de saberse brotando en ríos milenarios?

septiembre 12, 2011

Reflexiones

La palabra se hace impalpable cuando no se pinta de tinta, es simplemente una idea que desaparece en la mente mientras es llevada por el tiempo, un  tiempo que no existe más que por un movimiento sútil de los actos.

El camino se abrió una vez más, he comenzado a transitarlo con una madurez que me resulta casi extraña, tal vez porque se nos van cayendo las pieles a medida que avanzamos en edad, sin importar qué edad sea la que atraviesas, las pieles se hacen  pesadas, aquellas que mosrtamos al mundo para esconder el alma, dejando sólo los ojos para que toquen la inmensidad.

junio 15, 2011

Entre el cielo y la tierra

del Libro

 “Entre el cielo y la tierra”

Patricia Gómez

Hoy,  se ha caído la palabra en la pupila del infinito.
Dejo de existir para ser en la plegaria del tiempo,
en el abismo de la nada,
esa que corre por la quieta mansedumbre de un todo
que aprieta lo más hondo del alma.
Hoy, desaparezco del asombro de mil ojos,
de la lengua mustia, del tacto impoluto de las
notas del piano que me arrastran por el firmamento.
Hoy renazco en un nuevo festejo de la palabra.

marzo 9, 2011

Cantos, de Patricia Gómez

Canto XII

Vida, estoy tan plena que rebalso,
dadme sollozos de niños
para acunarlos en la palma de mis manos.
Dadme llanto, llanto y gritos, de esos
que salpican hambre…,
para amantarlos con mis pechos mansos.

Dadme la penumbra nocturna
para bordar en ella, luciérnagas aladas.

mayo 17, 2010

Poesía de Patricia Gomez

Algunos de mis poemas serán leídos esta noche en la siguiente dirección, radio Argentina FM WILDE .

A ver si se motivan, hoy a las 22:00 hora Chilena.

noviembre 23, 2009

Poesía de Patricia Gómez y Manuel Andros

 

Lectura poética donde participaré junto al poeta Manuel Andros. Nos acompañará musicalmente el prestigioso Sergio Polansky.

Martes 24 de Noviembre. 19:30 horas.

noviembre 2, 2009

Poema al lector, Patricia Gómez

Poema al lector

En revuelo tus manos
y tu boca toda,
revuelo de ojos y tacto
y todos los mundos…,
los tuyos y míos, en un revuelo sin fin.

Se violentan los minutos,
mientras en sacro silencio me lees,
¡en este instante exacto!,
donde no hay otro más pleno,
que este mismo…,
no hay otro más puro,
que este exacto…,
(y en oleajes silenciosos
tu alma en desorden,
se vierte en la mía)
Alborotado los pensamientos…

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octubre 23, 2009

Nox Arcana, Cantos de Patricia Gómez

VI
La tierra toda me embriaga
Y raíces de barro sostienen mi cara
Y soy toda tierra, árbol, aire.

XXX

Tengo una profundidad
que no logro atravesar,
duerme a mi lado furibunda,
extraviada,
mientras un silbido inocente
se escapa de mis ojos mientras rezo.

octubre 1, 2009

Desvaríos

Habítame en el silencio de la tierra

En una esquina cualquiera.

 

Habítame furibundo y violento

Apasionado de alma.

Habítame en la soledad del silencio.

Ay Dios, ¡habítame en la quietud del universo!

 

agosto 12, 2009

Hoy Quisiera

Hoy quisiera tenerte acá,
cocido a mi espalda,
con tus manos invadiéndome el alma.

Que mis dedos trepen infatigables
tus montañas y llanos.
Que puedan expandirse en tu universo
y en todos los otros,
(aquellos que se esconden de mí y de ti
y de los mortales todos que no son menos
que yo misma, menos que tú.)

Ser en tu boca…,
¡como un pensamiento único!,
insondable y profundo
de esos que no tienen
dominio ni pausa. Sólo existen.

Quisiera recogerme en tu piel,
instalar banderas de propiedad
en los lugares que haga míos
simplemente por ser tuyos.

Ser en las líneas de tus manos,
resbalarme por tu bosque
hasta ser hoja,
la hoja misma de los árboles todos.

Descender por el alcor de tu vientre,
por los laberintos que te sostienen,
enredarme en tu abrazo, en tus piernas
y muslos, en tu deseo,
en los misterios de tu alma.

Ser prisionera en la jaula de tu hombría,
romper con mis dedos, (suavemente)
los candados que ha encadenado el tiempo,
dejar que mi beso yerga tu voluntad,
que te hagas carne en mi carne,
que sondees en mis profundidades,
que no son menos que la matriz misma
del universo. De todos.
Quisiera…, perderme en ti,
una vez más,
otra vida más,
otro eón más…
hasta que el tiempo
deje de existir.

julio 31, 2009

ME PROVOCA, PATRICIA GOMEZ

ME PROVOCA

Me provoca tu beso
y el grueso de tus labios.
Me provoca tu sonrisa,
y esa mirada infinita
que se escapa de tus ojos,
al solo imaginarlos.
Me provocan tu boca
haciendo piruetas en mi vientre,
y tus dedos suaves
bordándome lirios en la espalda.

Me provoca tu pecho ¡todo entero
derramándose en el mío!,
tu vejez exquisita plena
de experiencia
silenciando mi palabra.

Me provoca tu delirio y tu silencio,
tus manos, todas ellas me provocan
¡no sabes cuanto!

Ay cariño, si todo tú…,
toda entera me provocas,
tanto…, que haces
desbordar mi alma
de tanto provocarme.

junio 25, 2009

Si pudiera

Si Pudiera.
Si pudiera ser ángel,
ser santa para rezar
en cada orilla de tu cuerpo,
canonizarte en los bosques
de tu prolifero pecho.

¡Como quisiera ser agua,
agua sacra y bendita
de un monasterio de pueblo
y así,   cuando tus manos en rezo
se unten piadosas a ella,
pudiera vagar por tu piel
como lo hace el lucero…
cuando acaricia a Dios,
en silencio.

enero 20, 2009

Díme, qué tal si…

DIME, QUÉ TAL SI….? 

Que tal si mañana…, el tiempo se rompe.
Que tal si yo soy un sueño
de esos, que corren los días
y por breves instantes me vuelvo real.

Que tal si solo por hoy imaginas…
que estoy a tu lado bordando tus dedos
aplastando furiosa el tedioso silencio.

Que tal…, si fuera ésta, tu última vida,
¿Que tal si no hay otra?,
¿Que tal, si no está San Pedro,
ni Dios esperando con Ángeles blancos
y largas trompetas en un juicio final?

Que tal, si sólo por hoy,
piensas que es ésta
la única hora, el último tiempo,
un solo presente, que marque con luces
todos los caminos que indiquen la meta.

(Quién sabe, tal vez…,
Se acaban los plazos,
y estamos en mora)

Dime señor, ¿Que tal, si mis vidas
volvieran sonriendo a posarse en mi mano
y me hablaran muy quedas de tanto y de todo
de aquello y de eso, cómo por ejemplo,
de cuantas he muerto y cuantas nacido?

¿Que tal si me encuentro…, una vez más con él?

¿Que tal, si pudiera en un acto
de magia, descorrer el tiempo,
nacer en Egipto, en España, o Perú
dependiendo claro, lo qué en ésta vida,
me toque vivir?

Pero dime,
¡Ay, dime Señor! ¿que tal si partimos de cero,
y vuelvo a ser nívea, pluma, alondra y matriz?

agosto 11, 2008

¿por què escribo?

¿Por qué escribo?

Escribo para el agua
que corre hambrienta por la tierra,
por los dioses que habitan en mis cerros,
aquellos que se empinan en mi sangre,
partiéndome los días con su espera.

Escribo,
por aquello que veo y me duele de la vida,
por el dolor que camina cabizbajo por mi lado,
aún no siendo mío…

Escribo, por los pobres, ¡los podridamente pobres!,
aquellos que lloran por migajas de alimento,
los que rompen la palabra con los ojos,
los que mueren en la misma tierra nuestra,
pero solos…, ¡Por Dios, abísmantemente solos!

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agosto 10, 2008

Soy de Patricia Gómez

Me recojo en el capullo de mi existencia infinita, existencia sin límite alguno, donde no muero ni nazco soy sencilla y profundamente en todo, soy la medula de cada estrella, la raíz de cada planta y en los silencios que me llenan y embriagan mi raíz.
Soy en el amor de mi hombre, en el vacío de mi pensamiento, en la fuerza del deseo. Soy en cada uno de los que amo. En mis demonios…, en la gacela, y en la flor que alumbra en mis cerros, soy tanto como tu, y tu eres tanto como yo.

Patricia Gómez

julio 10, 2008

Soy

Soy

Soy brisa infinita,
verde, impía, grande…
soy todas las mujeres del mundo
y no soy ninguna…,
soy en tus manos,
en esa boca fresca,
en tus ojos milagrosos…,
en el firmamento que nos mira.

¡Soy enteramente en la tierra,
esa que es húmeda viva, fuerte!,
en la llaga del dolor,

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junio 26, 2008

A veces…, de Patricia Gomez

LIBROS DE PATRICIA GOMEZ

Este libro es un resumen de una prosa poética que nació con un intimo sentido existencialista y místico.

Esperó bastante tiempo para ver la luz, aguardaba el momento justo. Por fin nació, sí en Mayo 2008 lo vi aparecer, hasta ahora ha tenido una excelente acogida en las librerías, lo cual me deja muy satisfecha, sobre todo por el mensaje místico que contiene.

A veces,

Yace en la vera del camino
el canto,
la brisa
y en mí arde la vida… esa que no se ve,
no se huele, ni sabe a hogar.
Arde como volcán, quémame con su lava,
matieneme viva, alerta, incólume.
Despierta, más despierta que la “comprensión”.

Esa vida infinita que no muere,
que no nace, solo arde,
arde sin tiempo ni forma.
Sin final.

A veces…,

Mi cuerpo es sorprendente.

La sangre estalla cuál volcán de mi vientre
y fluye la vida y me torno fértil,
emancipada y violenta,

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junio 20, 2008

Orígenes III

III

La poesía, se rompe titilante en mi pupila,
y queda mi alma desmembrada
ante el tibio sonsonete de su canto.
Y nace de la nada una luz tan inefable,
que quema mi cuerpo de cisne moribundo,
tornándome en rojo cardenal,
de un jardín abandonado.

Y una luz que ciega mi ceguera ¡se abre ante mí!
toda ella insondable y misteriosa, ¡toda pura!,
Toda, amor, toda tuya, toda, toda infatigable,
Toda de designios, toda más allá del tiempo…

Y me lleno de un deslumbre tal,
que me inmolo en los cálices de Dios.
Y es tu cuerpo, el templo de mis manos,
Y es tu piel, avena de mi boca .
Y soy en ti, ayy amor, soy enteramente
en el tacto de tus dedos blancos,
en tu alma, que es el eco de mi alma

.

abril 22, 2008

Hay Días en que…

La semana pasada se realizó el lanzamiento del poemario, “Hay días…, en que” publicado por editorial Edysis, libro que compartimos en autoría con Socorro Carranco, poetisa Mexicana,  No había tenido tiempo de comentarlo acá, pero es un evento qeu me ha hecho muy feliz. Nació despues de conocer a Socorro en el encuentro de mujeres poetas en el país de las nubes, y con la cual se crearon lazos literarios y afectivos muy fuertes, ella es una mujer exepcional, con la cual me siento honrada de participar en este libro. Comparto con Uds. esta alegría.

 

 

abril 5, 2008

Me provocas

 Me provoca tu beso
y el grueso de tus labios.
Me provoca tu sonrisa,
y esa mirada infinita
que se escapa de tus ojos,
al solo imaginarlos.
Me provocan tu boca
haciendo piruetas en mi vientre,
y tus dedos suaves
bordándome lirios en la espalda.

Me provoca tu pecho ¡todo entero
derramándose en el mío!,
tu vejez exquisita plena
de experiencia
silenciando mi palabra.

Me provoca tu delirio y tu silencio,
tus manos, todas ellas me provocan
¡no sabes cuanto!

Ay cariño, si todo tú…,
toda entera me provocas,
tanto…, que haces
desbordar mi alma
de tanto provocarme.

 

abril 1, 2008

Mis muertos

Hoy, una noche partida,
de color y tacto,
vinieron a visitarme,
de la mano y juntos…,
mis tantos muertos.

En faz trémula,
cansina y delgada,
la de mi madre,
¡tan blanca!
Con ojos hondos,
como lagunas tristes…,
con cuerpos delgados,
sin sombra, ni huella.

Caminaban mustios,
como perdidos,
vagando
por quizas que mundos,
tal vez mundos sin llanto.

Los miro y me miran
así como perdidos,
caminan de mi mano
como si no existieran,
como si jamás hubiesen muerto.

marzo 28, 2008

Si pidieras

Si pidieras…,
Iría a descubrir tierras al escamo
de un cielo sin sombra,
viviría de palabras,
y besos tejidos,
de esos que se arrugan
en las esquinas de tu boca.

Sembraría con mis ojos
¡todos los verdes
en una tierra austera!,
pariría junto a ti, ¡árboles eternos!,
de esos gigantes, nobles,
para que trepemos al cielo…,
a recoger esperanza.
(Sólo para cuando escasee.)

Iría en las tardes de frío,
a hurtadillas al infierno,
a robar vasijas de fuego
(para que nunca se desmaye el nuestro),
haría de mi piel, abrigo de tu invierno,
sería la gota que riega tus semillas,
el arado de tus dedos,
el sendero de tus pensamientos.

Si pidieras, si tan sólo pidieras
sería la palabra no parida
la gota que corre por tu cuerpo,
las cuerdas que rompes con tu mano,
cuando en silencio me piensas.

Sería el negro que queman tus ojos
cuando escalas por mis cimas.
La nieve, el lago, el río…, ¡el llanto!,
sería lo que imaginas, lo que no existe,
sería…lo que no han soñado tus manos,
lo que en silencio, fantasea tu mente.

Si pidieras,
si tan solo pidieras …,
te abriría en silencio el Universo.

marzo 24, 2008

Dime, que tal…

¿DIME, QUE TAL SI….? 

Que tal si mañana…, el tiempo se rompe.
Que tal si yo soy un sueño
de esos, que corren los días
y por breves instantes me vuelvo real.

Que tal si solo por hoy imaginas…
que estoy a tu lado bordando tus dedos
aplastando furiosa el tedioso silencio.

Que tal…, si fuera ésta, tu última vida,
¿Que tal si no hay otra?,
¿Que tal, si no está San Pedro,
ni Dios esperando con Ángeles blancos
y largas trompetas en un juicio final?

Que tal, si sólo por hoy,
piensas que es ésta
la única hora, el último tiempo,
un solo presente, que marque con luces
todos los caminos que indiquen la meta.

(Quién sabe, tal vez…,
Se acaban los plazos,
y estamos en mora)

Dime señor, ¿Que tal, si mis vidas
volvieran sonriendo a posarse en mi mano
y me hablaran muy quedas de tanto y de todo
de aquello y de eso, cómo por ejemplo,
de cuantas he muerto y cuantas nacido?

¿Que tal si me encuentro…, una vez más con él?

¿Que tal, si pudiera en un acto
de magia, descorrer el tiempo,
nacer en Egipto, en España, o Perú
dependiendo claro, lo qué en ésta vida,
me toque vivir?

Pero dime,
¡Ay, dime Señor! ¿que tal si partimos de cero,
y vuelvo a ser nívea, pluma, alondra y matriz?

marzo 7, 2008

Sólo imagina

Que capricho sería,

¡sólo un roce contigo!

el tocar suavemente

esa piel que no es mía.

Imagina un momento…,

¡cómo sería!

Yo bajando cual gota,

por tu bosque de cedros

y llegar encendida

a ser parra en tu hombría.

¡Que dulzura ese tacto

de tu mano en mis lomas!,

despertando caudales

en los ríos dormidos.

¡imagino tu boca

prendiendo hilarante

su sabor en la mía!

Y a tu toque de fuego

Y a tu carne encendida

se yergue en mi pecho

relicarios de guindos.

Que delirio sería

ver tu mástil de hierro

desgarrando los nudos

en mi puerto de lirio.

Capricho sería…,

¡sólo un roce contigo!

Sólo imagina, qué capricho sería.

marzo 5, 2008

¡A ti, me debo entera!

Amor, me debo a ti…, ¡entera!,
a tus manos a todo tú, yo me debo.

Me debo entera, enteramente a ti,
completa y profundamente a ti,
a tus ojos, a tu abrazo,
a la caricia…, a ¡ese beso!,
¡oh Dios, a él le debo mi alma!
porque es de ella su ignoto alimento.

Me debo…,

A cada uno de tus dedos,
a tu pelo y cuello, al olor de tu piel,
a la tierra que pisas, al cielo que admiras,
me debo aguerridamente a ti…,
¡a ti, yo me debo entera!

febrero 26, 2008

Hoy Quisiera

Hoy quisiera tenerte acá,
cocido a mi espalda,
con tus manos invadiéndome el alma.

Que mis dedos trepen infatigables
tus montañas y llanos.
que puedan expandirse en tu universo

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febrero 22, 2008

El Ave y el pétalo

Tendido en la flor, el pétalo duerme,
espera impaciente al trino y al ave
que en vuelo cansino, traerá dulzor.

Presiente su alma, de pétalo inquieto,
que aquel picoteo de pájaro níveo,
despertará en él la vida, que sabe perdida
y que antaño anidara…, en su alma de flor.

¡Y llegó en canto el día…!, en que el pájaro erguido
¡¡vestido en plumaje de cortejo nupcial!,
con su pico altivo, su tez de enigma,

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febrero 6, 2008

Poema I Socorro Carranco

Socorro Carranco, poetisa Mexicana de alta trayectoria en la poesía de ese país, les dejo esta maravilla.

POEMA 1

Es el grito que fulmina
tener sus manos
ataviadas de sudor
sobre tu cuerpo.
Es la bocanada agria
que sale del beso
sin testimonio de amor.
Es la hora de cerrar tus puños
volver a la razòn
recuperar el corazòn
romper la noche en el desierto.

enero 28, 2008

Amor Tremendo

AMOR TREMENDO
Amor tremendo este que me envuelve
amor, por sentirle tan adentro…

(Posesa de él en espacios infinitos,
en lugares donde no camina el tiempo,
donde se fecunda generoso el silencio.)

Y quédome allí…, postrada frente a él,
amándole de una forma que no entiendo,

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enero 28, 2008

Por una vez quiero.

 Por una vez quiero

Por una vez quiero,
me digas al oído
un montón de palabras,
palabras sueltas,
sin pretensión ni tiempo.
Que me digas por ejemplo
en un día cualquiera,
¡Por Dios que estas bella!
Aunque parezca un pájaro triste
sin plumas doradas

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enero 25, 2008

Necesito

 Necesito…, Beberte en sorbos lentos
para que no te acabes nunca,
tener un tiempo infinito degustando
las líneas de tu cuerpo.

Necesito…, que te quedes en silencio
para ser así, plegaria de tu boca,
beso de tus manos,
silencio de tus noches.
Quiero amor, inventes un universo
donde pueda ser origen

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octubre 26, 2007

Poemas de Maria Rilke

Rainer María Rilke
(Praga, 1875 – Suiza, 1926)

(Tomado de la pagina que esta linkeada a este blog, Libreria Hispana)

Ofrenda a los Lares
(1895)

EN LA VIEJA CASA
En la vieja casa, libre ante mí
diviso Praga entera a la redonda;
al fondo, silencioso y quedo el paso,
pasa de largo la hora honda del crepúsculo.

La ciudad se desvanece como detrás de una luna.
Alta sólo, al modo de un gigante empenachado,
se alza ante mí la cúpula verdosa
de la Torre de San Nicolás.

Ya parpadea aquí y allá una luz
lejana sobre el denso fragor ciudadano. -*
Para mí es como si en la vieja casa
ahora una voz me dijera “Amén”.

-* Rilke usa con frecuencia el signo – (Gedankenstrich) para señalar una interrupción, una pausa o una palabra que consciente e intencionadamente se omite.

 .

UNA CASA NOBLE
La noble casa con su ancha rampa:
qué bello quiere mostrárseme su brillo gris.
La subida con su mal empedrado,
y allí está en la esquina
la lámpara opaca y sucia.

En el antepecho de una ventana
ladea la cabeza un palomino
como queriendo echar una mirada
a través del paño de la cortina;
moran las golondrinas en las grietas
entre los pasos de los portalones:
a esto llamo yo Stimmung*,
sí, yo lo llamo -encanto.

-*La palabra Stimmung no se puede traducir directamente. Expresa un estado anímico propicio y concorde. Caracteriza propiamente lo lírico, en consonancia con el re-cuerdo (Er-innerung), así sucesivamente evocado. Rilke traduce aquí ese estado con el vocablo “encanto” (Zauber).

ENCANTO
A menudo veo el cuarto de intimidad animado,
con vivacidad cuentan las paredes;
una amable muchacha, medio niña aún, alza
las manos hacia el cuadro de María.

Un chico aplicado está junto al padre,
que mucho ha aportado para la casa.
Se disponen a rezar la oración angélica,
y la madre da un descanso a la rueda de hilar.

Me parece entonces que los ojos se humedecen,
hasta los de la Virgen en el marco.
Escucho: en la voz de bajo del padre
suena propicio el Amén.

OTRO ENCANTO


El hijo se acerca, pesado el paso,
a su padre. Y con torpeza en la lengua…
¿Es verdad? ¿qué, qué dices, una novia?
¡Adelante, adentro, pues, con ella!

Y allí está por vez primera de pie.
La muchacha se ruboriza y calla,
y el padre limpia las gafas.
¡Diablo! ¡Estupenda ha sido tu elección!

Y el padre abre los brazos,
y la novia aturdida
recibe su beso y su bendición.

La colección de poemas bajo el título Ofrenda a los Lares (Larenopfer), correspondiente al primer grupo de los llamados Primeros Poemas (Erste Gedichte), apareció por Navidades en 1895. Se presume que fueron escritos avanzado el otoño de ese año en Praga. Los poemas no están fechados por separado, a excepción de los tres últimos.
Los noventa y nueve poemas que integran esta colección están dedicados a Praga, su ciudad natal, y a Bohemia. Se ha señalado su carácter descriptivo y su tono neorromántico e impresionista, pero lo importante para nosotros es la dimensión lárica, que impregna su productividad ulterior en connotación mítica y cósmica, especialmente con el paisaje. Lo lárico, nos dice en carta “a una amiga” (17 de julio de 1926), “fue, por decirlo así, en su pletórica forma, la fíbula de mimmovida existencia”. Y en la famosa epístola a Hulewicz (25 de noviembre de 1925) nos habla del contenido lárico de las manzanas europeas, en contraposición con la uniformidad de las que ya por entonces venían de Estados Unidos.

Coronado sueño
(1896)
CANCIÓN REGIA
Debes con dignidad soportar la vida,
tan sólo lo mezquino lo hace pequeña;
los mendigos te podrán llamar hermano,
y tú puedes sin embargo ser un rey.

Aunque el divino silencio de tu frente
no lo interrumpa dorada diadema,
los niños se inclinarán en tu presencia,
los entusiastas te mirarán atónitos.

A ti los días de rutilante sol
te hilarán rica púrpura y blanco armiño,
y, con pesares y dichas en sus manos,
de rodillas ante ti estarán las noches…
Praga, 9 de septiembre de 1896.

Damos aquí tan sólo esta composición que preside emblemáticamente un conjunto de veintiocho poemas de corte neorromántico escritos en Praga. Fueron estudiados por Peter Demertz, René Rilkes PragerJahre, Düsseldorf, 1952. “Canción regia” es símbolo del poeta.

Adviento
(1897)
ADVIENTO
Empuja el viento rebaños de copos
por el bosque invernal como un pastor,
y más de un abeto siente que pronto
se hallará nimbado de luz y amor;
y escucha un rumor distante. Resuelto
tiende sus ramas por senderos blancos,
y hace frente al viento y crece soñando
una noche de gloria y majestad.
Primera redacción: Munich, 26 de enero de 1897;
redacción definitiva: finales de 1897 en Berlín.

La colección de poemas reunidos bajo este título general apareció por Navidad de 1897, y fueron escritos en los años 1896 y 1897. Más tarde se añadieron cinco poemas (1894-18979 en la edición de los llamados Primeros Poemas, en 1913, en la cual se incluyeron también los poemas láricos de Praga, seguidos de Coronado sueño y Adviento. Damos sólo el poema “Adviento” por su carácter representativo. El ciclo consta de 79 poemas. Se ha señalado en ellos la inluencia de Jacobsen.
Poemas tempranos
(1899)
Ésta es la nostalgia: morar en la onda
y no tener patria en el tiempo.
Y éstos son los deseos: quedos diálogos
de las horas cotidianas con la eternidad.

Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno.
Berlín-Wilmersdorf, 3 de noviembre de 1897.

No puedes esperar hasta que Dios llegue a ti
y te diga: yo soy
Un Dios que declara su poder
carece de sentido.
Tienes que saber que Dios sopla a través de ti
desde el comienzo,
y si tu pecho arde y nada denota,
entones está Dios obrando en ti.
Sin fecha (1898-1899).

Segunda edición muy refundida entre 1908 y 1909, con poemas escritos en su mayor parte entre noviembre de 1897 y finales de 1898. Fueron publicados por la Navidad de 1899, junto con el poema escénico «La princesa blanca» (Die weibe Fürstin).

Libro de las horas
(1905)
Puesto en las manos de Lou
I. LIBRO DE LA VIDA MONÁSTICA
[ 5 ]
(Selección)
Amo de mi ser la cosas oscuras,
en las cuales se ahondan mis sentidos;
en ellas, tal como en añejas cartas,
hallé mi vida diaria ya vivida,
superada, hecha lejana leyenda.

De ellas sé que tengo espacio para una
segunda vida, anchurosa y sin tiempo.
Y a veces soy como el árbol que adulto
y rumoroso, encima de una tumba,
cumple el sueño que el muchacho, ya sido,
(por el que se entran sus raíces cálidas)
perdió en melancolías y canciones.
22 de septiembre de 1899.

[ 36 ]
¿Qué harás tú, oh Dios, cuando yo muera?
Yo soy tu cántaro (¿y si me quiebro?)
Yo soy tu bebida (¿y si me corrompo?)
Soy tu ornato y tu oficio.
Tú pierdes conmigo tu sentido.

Después de mí no tendrás casa en donde
palabras cercanas y cálidas te saluden.
De tus pies cansados se caerá
la sandalia de seda que yo soy.

Tu gran manto se soltará de ti.
Tu mirada, que yo acojo caliente
en mis mejillas, como en una almohada,
andará buscándome largo tiempo –
y a la hora del ocaso se echará
en el regazo de unas piedras desconocidas.

Y tú, oh Dios, ¿qué harás? Yo tengo miedo.
26 de septiembre de 1899.
II. LIBRO DEL PEREGRINAJE
(Selección)
[ 1 ]
No te maravilla el ímpetu del huracán,
tú lo has visto crecer: –
los árboles huyen, y su huida
crea avenidas marchando solemnes.
Entonces sabes que el que ante ellos huye
es aquel con quien tú vas,
y tus sentidos lo cantan
cuando estás asomado a la ventana.

En calma quedaban las semanas estivales,
ascendía la sangre de los árboles:
ahora tú sientes que quiere caer
en el que todo hace.
Creías reconocer ya la fuerza
al abrazar el fruto,
ahora se vuelve de nuevo enigmático,
y eres una vez más huesped.

El estío fue casi como tu casa,
en ella tú sabes mantener todo –
ahora has de ir fuera en tu corazón
al igual que se va por la llanura.
Empieza la grandiosa soledad,
sordos se tornan los días,
de tus sentidos toma el viento el mundo
como una hoja muerta.

A través de su ramaje vacío
ve el cielo él que tú tienes;
sé tú tierra ahora y canción de ocaso,
y país que con el cielo hace juego.
Sé humilde ahora como una cosa,
madura para la realidad, –
para que Él, del que salió el conocer
te sienta cuando te asga.
18 de septiembre de 1901
III: LIBRO DE LA POBREZA Y DE LA MUERTE
(Selección)
[ 30 ]
La casa del pobre es como un sagrario.
En su interior lo eterno se cambia en alimento,
y al anochecer regresa suave
hacia sí, en un anchuroso círculo,
y se acoge en sí, lento, pleno de resonancias.

La casa del pobre es como un sagrario.

La casa del pobre es como la mano de un niño.
No toma lo que los adultos piden,
le basta un escarabajo con ornadas pinzas,
una piedra ovalada de rodar por el río,
la corrediza arena y las conchas sonantes.
Es como una balanza suspendida,
sensible a la más leve recepción,
oscilando largamente entre los dos platillos.

La casa del pobre es como la mano de un niño.

Es como la tierra la casa del pobre:
esquirla de un venidero cristal,
ya claro, ya oscuro, en su huidiza caída;
pobre cual la cálida pobreza de un establo, –
y no obstante están los anocheceres: en ellos es ella todo,
y de ella vienen todas las estrellas.
19 de abril de 1903
LIBRO DE LAS IMÁGENES
(1902 – 1906)

INFANCIA
Allí transcurre la larga angustia de la escuela
y el tiempo de espera con objetos indistintos.
Oh soledad, oh pesadumbre de pasar el tiempo…
Y al salir: bullen y suenan las calles,
y en las plazas se elevan surtidores,
y en los parques cobra amplitud el mundo.
E ir por todo eso en traje infantil,
muy distinto de los que van o fueron:
Oh edad singular, oh pasatiempo,
oh soledad.

Y contemplar de lejos todo eso:
hombres y mujeres; hombres y mujeres
y niños, que son otros y vistosos;
y allá una casa, y a ratos un perro,
y un susto mudo, qué sueño, qué espanto,
oh qué hondura sin fondo.

Y así jugar: pelota y arco y aro
en un jardín, que suave palidece,
y a veces, por tocar a los mayores,
ciego y loco jugando al escondite,
pero quieto al anochecer, y volver a casa
pasito a paso, tieso y cogido de la mano:
Oh qué comprender siempre más y más huidizo,
oh qué angustia, qué peso.

Y arrodillarse muchas horas junto al estanque
grande y gris con el barquito de vela;
olvidándolo, porque otros iguales,
de velas más lindas, circulaban por delante,
y tener que pensar en la carita
pálida que parecía hundirse en el estanque:
Oh la infancia, oh comparación inaprensible.
¿Adónde fue, adónde?
Meudon-Val-Fleury, invierno de 1905-1906
(primer libro, primera parte).
FINAL
La muerte es grande.
Somos los suyos
de riente boca.
Cuando nos creemos en el centro de la vida
se atreve ella a llorar
en nuestro centro.

La primera edición apareció en julio de 1902, compuesta con poemas de los años 1898 hasta 1901. La segunda edición fue terminada el 12 de junio de 1906, y apareció en diciembre de ese mismo año, aumentada con poemas de los años de 1902 hasta 1906. La revisión definitiva del texto para la quinta edición es de 1913.
Estos poemas se hallan agrupados en dos libros, ambos a su vez divididos en dos partes, sin que constituyan un ciclo ordenado cronológicamente. Por la fecha de su composición se sitúan entre el Libro de las Horas y los Nueve Poemas. Pertenecen, por consiguiente, a la etapa juvenil (Jugendstil). En nuestra selección nos hemos atenido tan sólo a aquellos que Rilke hará objeto de ulterior profundización, siempre impregnada de intimidad.
Nuevos poemas
(1907)

EL POETA
De mí te alejas, hora.
El batir de tus alas me hace heridas.
Solitario: ¿qué puede hacer mi boca
con mi noche y mi día?

No tengo amada, ni casa, ni sitio
donde poder vivir.
Todas las cosas a las que me entrego
se hacen ricas y a mí me dejan pobre.
Meudon, invierno de 1905-1906.

RETRATO JUVENIL DE MI PADRE
En los ojos sueño. La frente como en contacto
con algo lejano. Bordeando la boca mucha
juventud, seducción no sonreída,
delante de los alamares de adornos rebosantes
del esbelto, noble uniforme,
la cazoleta del sable y ambas manos,
que esperan tranquilas, de nada codiciosas.
Y ahora ya casi invisibles: como si
se disiparan asiendo la lejanía.
Y todo lo restante consigo mismo oculto
y apagado como si no lo comprendiéramos,
profundamente velado por su propia hondura.

¡Tú, daguerrotipo, qué rápido te desvaneces
entre mis manos más lentamente desvanecidas!
París, 27 de junio de 1906.

Segunda serie
(1908)
A mon grand ami Auguste Rodin
LA DAMA ANTE EL ESPEJO
Como en embriagadora especería
desata sin ruido en la fluidez clara
del espejo sus fatigados gestos;
e introduce allí dentro su sonrisa.

Y aguarda hasta que de todo eso ascienda
el líquido; luego vierte el cabello
en el espejo y, alzando los hombros
maravillosos del traje de noche.

bebe callada de su imagen. Bebe
lo que una amante en éxtasis bebiera,
inquiriendo desconfiada; y hace

un guiño a su doncella, si ve luces
sobre el fondo del espejo, roperos,
y lo turbio de una hora trasnochada.
París, entre el 22 de agosto y el 5 de septiembre de 1907

Los poemas de la primera serie se compusieron de 1902 – 1903 a 1907, y aparecieron en diciembre del mismo año. Los poemas de la segunda serie fueron escritos entre el 31 de julio de 1907 y el 2 de agosto de 1908, y aparecieron a comienzos de noviembre de 1908.
Con estos poemas nace el “poema cosa” (Ding-Gedicht), denominado también “poema de arte” (Kunst-Gedicht). El poeta bajo la influencia de Rodin y de Cézanne, crea estos hermosos poemas plásticos, rotundos, dotados de la inmarchitable individualidad de un cuadro o de una escultura.

octubre 26, 2007

Walt Whitman

Descubrí la poesía de Whitman por un amigo y compañero de cofradías secretas, de esas en que algunas almas nos paseamos buscado respuestas a cuestionamientos que martillean molestos en nuestro interior, amigo muy querido que ya no esta entre nosotros, Miguel Angel Sosa, ese era su nombre, un hombre de filosofías profundas, poeta y estudioso de poetas, coleccionista de “primeras ediciones” si, el consideraba ciertos libros “Pequeño tesoros”, vagaba por todas las librerías de libros usados donde muchas veces, iniciaba tertulias interminables con alguno de los dueños, y donde era capaz de pagar precios exuberantes por sus pequeñas reliquias. Él me llevó a conocer a Walt Whitman, los versos del capitán eran su preferido, mi inmadurez no me permitió en ese tiempo, valorarlo como debí, solo hace unos años al pasar por una de esas librerías del centro en que te ofrecen tres libros por $5000, llegó a mi vida, era un pequeño libro, de esos que no se buscan, sólo llegan, ahí, me enamoré de él, ¡que profundidad, que displicencia y belleza en su poesía!, un hombre libre en todo el contexto de la palabra.

Algunos de los poemas que más me gustan… Espero lo disfruten.

Existo como soy, con eso basta,
Y si nadie lo sabe me doy por satisfecho,
Lo mismo que si todos y uno a uno lo saben,
Hay un mundo al que tengo por el mayor de todos, que soy yo y que lo sabe,
Si llego a mi destino, ya sea hoy ya sea dentro de millones de años,
Puedo aceptarlo ahora o seguir aguardando, con igual alegría.
La base donde apoyo mis pies es de granito,
Me río cuando dicen que puede disolverse,
Porque conozco lo que dura el tiempo.”

 

 DE “CANTO A MÍ MISMO”:

1. Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.

DE “CANTO A MÍ MISMO”:

1. Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.
Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.

 

 **

5. Creo en ti, alma mía, el otro que soy
no debe humillarse ante ti,
ni tu debes ser humillada ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, quita
el freno de tu garganta,
no quiero palabras, ni música,
ni rimas, no quiero costumbres
ni discursos, ni aún los mejores,
sólo quiero la calma, el arrullo de tu
velada voz.
Recuerdo cómo yacimos juntos cierta
diáfana mañana de verano,
cómo apoyaste tu cabeza en mi cadera
y suavemente te volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho, y
hundiste la lengua hasta mi corazón
desnudo,
y te extendiste hasta tocar mi barba,
y te extendiste hasta abrazar mis pies.
Prontamente crecieron y me rodearon
la paz y el saber que rebasan todas
las disputas de la Tierra,
y sé que la mano de dios es mi
prometida,
y sé que el espíritu de Dios es mi
propio hermano,
y que todos los hombres que alguna
vez vivieron son también mis
hermanos, y las mujeres mis
hermanas y amantes,
y que el amor es la sobrequilla de la
creación,
y que son incontables las hojas rígidas
o lánguidas en los campos,
y las hormigas pardas en los pequeños
surcos,
y las costras de musgo en el cerco
sinuoso, las piedras apiladas, el saúco,
la hierba carmín y la candelaria.

 **
14. Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.
Lo más común, vulgar, próximo y simple,
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.

** *
17. Estos son en verdad los pensamientos
de todos los hombres en todas las
épocas y naciones, no son originales míos,
si no son tuyos tanto como míos,
nada o casi nada son,
si no son el enigma y la solución del enigma,
nada son.
Esta es la hierba que crece
dondequiera que haya tierra y agua,
este es el aire común que baña el globo.

48. Dije que el alma no es superior al cuerpo,
y dije que el cuerpo no es superior al alma,
y nada, ni Dios siquiera, es más grande
para uno que lo uno mismo es,
y quien camina una cuadra sin amar al prójimo
camina amortajado hacia su propio funeral,
y yo o tú podemos comprar la flor y nata
de la Tierra sin un céntimo, sin un céntimo
en el bolsillo,
y mirar con un sólo ojo o mostrar un grano
en su vaina, desconcierta las enseñanzas
de todos los tiempos,
y no hay oficio ni empleo en el que un joven
no pueda convertirse en héroe,
y el objeto más delicado puede servir
de eje al universo,
y digo a cualquier hombre o mujer:
que tu alma se alce tranquila y serena
ante un millón de universos.

BIOGRAFIA

Walt Whitman
(EEUU, 1819-1892)
Poeta estadounidense cuya obra afirma claramente la importancia y la unicidad de todos los seres humanos. Su valiente ruptura con la poética tradicional, tanto en el plano de los contenidos como en el del estilo, marcó un camino que siguieron posteriores generaciones de poetas de su país. Nació el 31 de mayo de 1819 cerca de Huntington (Nueva York). Fue el segundo de nueve hermanos, hijo de un carpintero. El poeta se sintió siempre muy próximo a su madre. Cuando contaba cuatro años de edad, su familia se trasladó a Brooklyn, donde asistió a una escuela pública durante seis años, antes de trabajar como aprendiz en una imprenta. Dos años más tarde, se mudó a la ciudad de Nueva York, donde trabajó como impresor, pero regresó a Long Island en 1835 para dar clases en distintas escuelas del condado. Entre 1838 y 1839 publicó un periódico, el Long-Islander, en Huntington; aburrido por su estilo de vida, volvió a Nueva York y trabajó como periodista. Se convirtió en asistente asiduo de teatros y, lector omnívoro como fue siempre, de librerías. Durante esos años escribió poemas y cuentos muy poco originales para distintas publicaciones, así como discursos políticos, por los cuales los demócratas de Tammany Hall le permitieron dirigir varios periódicos de corta tirada y vida. Fue editor del famoso Brooklyn Eagle durante dos años, pero perdió su puesto por apoyar al partido Free-Soil. Tras un breve periodo en Nueva Orleans, regresó a Brooklyn, donde intentó publicar un periódico en la órbita del Free-Soil. Después de pasar varios años desempeñando los más diversos trabajos, incluido el de constructor inmobiliario, empezó a escribir una poesía totalmente distinta de la que se estaba escribiendo, y se dedicó por completo a tal actividad.
En 1855, Whitman publicó la primera de las innumerables ediciones de Hojas de hierba, un libro de poemas cuya principal novedad era un tipo de versificación no usado hasta entonces, y que se alejaba radicalmente del que el poeta había utilizado en los poemas sentimentales que escribió en la década anterior. Puesto que en esta obra alababa el cuerpo humano y glorificaba los gozos de los sentidos, se vio obligado a sufragar él mismo los gastos de su publicación, y a colaborar en las tareas de imprenta. Su nombre no aparecía en la portada de esta edición, pero sí un retrato suyo en camiseta, con los brazos en jarras y el sombrero ladeado, en actitud desafiante. En un largo prefacio, el autor saludaba el advenimiento de una nueva literatura democrática -acorde con el pueblo-, sencilla e irreductible, escrita por un nuevo tipo de poeta afectuoso, potente y heroico, que conduciría a los lectores a través de la poesía con la fuerza de su magnética personalidad. Whitman pasó el resto de su vida intentando aproximarse a ese modelo de poeta. La edición de 1855 de Hojas de hierba contenía 12 poemas sin título, escritos en versos largos y cadenciosos que se asemejan a los de la Biblia del rey Jacobo. El más largo y de mayor calidad de ellos, que más tarde recibió el título de -Canto a mí mismo- (este largo poema ha sido publicado muchas veces como libro autónomo y el poeta español León Felipe lo tradujo en 1941), consistía en la visión de un ‘Yo’ simbólico presa de una sensualidad que le hace amar a todas las gentes que se va encontrando en un imaginario vuelo desde el Atlántico hasta el Pacífico. Ninguno de los poemas de esta primera edición alcanza la intensidad de éste, a excepción de -Los dormidos-,
otro vuelo visionario en el que queda simbolizada la vida, la muerte y el nuevo nacimiento.

Animado por una carta personal de felicitación que le envió el ensayista y poeta Ralph Waldo Emerson, Whitman se apresuró a preparar una nueva edición de Hojas de hierba (1856), que contenía numerosas revisiones y añadidos, y que fue la primera de una serie de reediciones retocadas que el poeta iría realizando a lo largo de su vida. El poema más significativo de esta edición de 1856 es -En el transbordador de Brooklyn-, en el cual el autor reúne a todos sus lectores del pasado y el futuro a bordo de un transbordador marítimo. En la tercera edición del libro (1860), se empiezan a encontrar poemas más alegóricos. Así, en -La cuna que se mece sin fin-, un poema cuya musicalidad está tomada de la ópera italiana, de la que el autor era un devoto conocedor, un pájaro (la voz de la naturaleza) revela a un niño (el futuro poeta) el significado de la muerte. En esta edición aparecieron dos nuevos ciclos de poemas, -Hijos de Adán- y -Calamus-, que afrontan de lleno los temas de la amistad y la sexualidad, hasta el punto de que se especula con la posibilidad de que -Calamus- estuviera inspirado en una relación homosexual del autor. Redobles de tambor (1865, añadida a la edición de 1867 de Hojas de hierba) refleja la preocupación del poeta por las consecuencias de la Guerra Civil estadounidense, y su esperanza de una rápida reconciliación entre Norte y Sur de los recién creados Estados Unidos. Secuela (1866) a Redobles de tambor contiene -Cuando las lilas florecían en la puerta del patio-, una gran elegía al asesinado presidente Abraham Lincoln, así como su poema más conocido, -¡Oh, capitán, mi capitán!-. Otra obra suya, Paso hacia la India (1871) se basaba en una visión mística de la unión de Oriente y Occidente, paralela a la del alma con Dios, simbolizadas por los modernos medios de comunicación y transporte. En 1881 quedó, por fin, satisfecho con sus poemas, pero no dejó de publicar nuevas ediciones de Hojas de hierba hasta la versión final de 1892. Póstumamente, en 1897, apareció un nuevo ciclo de poemas, -Ecos de la vejez-, que entró a formar parte de la versión definitiva de Hojas de hierba, editada en 1965 por Harold W. Blodgett y Sculley Bradley y traducida al español por el escritor argentino Jorge Luis Borges, en 1972.

Durante la guerra de Secesión, Whitman asistió espiritualmente a soldados heridos en un hospital militar del bando norteño en la ciudad de Washington. Continuó trabajando para el gobierno hasta 1873, en que sufrió un grave ataque que le dejó como secuela una parálisis parcial. Se marchó entonces a vivir con su hermano George en Camden (Nueva Jersey), hasta 1884, año en que compró su propia casa. En ella vivió, revisando y añadiendo poemas a Hojas de hierba, hasta su muerte, acaecida el 26 de marzo de 1892. Durante esos sus últimos años, también escribió obras en prosa de gran calidad, como los ensayos Perspectivas democráticas (1871), que se consideran en la actualidad una exposición clásica de la teoría de la democracia y sus posibilidades. Días ejemplares (1882-1883), por otro lado, contiene antiguos textos sobre la guerra de Secesión y el asesinato del presidente Lincoln, y notas sobre la naturaleza, escritas durante su vejez. © eMe

junio 22, 2007

Delmira Agustini

Delmira Agustini
(Uruguay, 1886-1914)
Agustini
  Escritora uruguaya; su corta vida transcurrió en Montevideo, alterada, sobre todo, por los avatares y el final dramático de su peripecia sentimental: su pasión por Enrique Reyes, el matrimonio entre ambos, la separación, el divorcio y su asesinato a manos del antiguo marido, convertido ahora en amante. Eso no impidió a la Nena, ése era el apodo familiar, desarrollar una obra poética notable, que contó con la aprobación elogiosa de sus contemporáneos. En El libro blanco (Frágil) de 1907 era evidente su deuda con los gustos y el lenguaje del modernismo, aunque algunos poemas ya trataban de conseguir una expresión lírica original, más adecuada a sus apasionadas vivencias personales. La logró en Cantos de la mañana (1910), y en Los cálices vacíos (1913), donde su erotismo conjuga con acierto el sueño y la vigilia, la pasión exaltada y el pesimismo, los sentimientos del amor y de la muerte. Algunos poemas más se recogieron en sus Obras completas, editadas en 1924 en dos tomos: El rosario de Eros y Los astros del abismo.  ©

Su poesía tiene una belleza que deslumbra, de lenguaje claro, de sentimientos intensos, de vivencias que denotan una profunda espiritualidad. Espero les guste esto….

Delmira Agustini
Visión, de Los cálices vacíos” ¿Acaso fue en un marco de ilusión,
en el profundo espejo del deseo,
o fue divina y simplemente en vida
que yo te vi velar mi sueño la otra noche?
En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
taciturno a mi lado apareciste
como un hongo gigante, muerto y vivo,
brotado en los rincones de la noche
húmedos de silencio,
y engrasados de sombra y soledad.
Te inclinabas a mí supremamente,
como a la copa de cristal de un lago
sobre el mantel de fuego del desierto;
te inclinabas a mí, como un enfermo
de la vida a los opios infalibles
y a las vendas de piedra de la Muerte;
te inclinabas a mí como el creyente
a la oblea de cielo de la hostia…
gota de nieve con sabor de estrellas
que alimenta los lirios de la Carne,
chispa de Dios que estrella los espíritus.
Te inclinabas a mí como el gran sauce
de la Melancolía
a las hondas lagunas del silencio;
te inclinabas a mí
de mármol del Orgullo,
minada por un monstruo de tristeza,
a la hermana solemne de su sombra…
te inclinabas a mí como si fuera
mi cuerpo la inicial de tu destino
en la página oscura de mi lecho;
te inclinabas a mí como al milagro
de una ventana abierta al más allá

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
apuntada entre zarzas de pestañas,
al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
glisando entre los riscos de la sombra
¡a la estatua de lirios de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más…y tanto,
y tanto te inclinaste,
que mis flores eróticas son dobles,
y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida…

Yo esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico; un abrazo
de cuatro brazos que la gloria viste
de fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
cuatro raíces de una raza nueva.

Y esperaba suspensa el aletazo
del abrazo magnífico…
¡y cuando
te abrí los ojos como un alma, y vi
que te hacías hacia atrás y te envolvías
en yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra! ”